N O T I C I A S
5 de noviembre de 2002
Francia.- Cientos de prostitutas protestan en París contra el proyecto de ley de Seguridad del Gobierno

PARIS, 5 (Del corresponsal de EUROPA PRESS Javier G. Muñoz)

Las prostitutas toman la calle en Francia. Pero no para realizar su trabajo, sino para protestar contra el proyecto del ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, que "criminaliza", a su juicio, su profesión. Varios cientos de meretrices se han manifestado así esta tarde frente al Senado, en plena zona noble de París, convocadas por varias asociaciones de ayuda a las prostitutas. Muchas de ellas desfilaron con el rostro tapado.
Con argumentos como "No somos criminales, hacemos el bien a la sociedad" o "Los políticos saben bien quiénes somos", las prostitutas, venidas de toda Francia, exigieron la retirada del proyecto de ley presentado por Sarkozy al Parlamento el pasado 23 de octubre y que será votado próximamente por la Asamblea.
De fructificar la nueva Ley de Seguridad, quienes "bien por su vestimenta, bien por su actitud, procedan públicamente a provocar al prójimo con la intención de incitarlo a mantener relaciones sexuales". se enfrentarán a seis meses de prisión y a 7.500 euros de multa. Lo que supone una prohibición de facto de la prostitución.

Autodenominadas como "prostitutas tradicionales", las meretrices, en su mayoría de nacionalidad francesa, anuncian que si la nueva norma es adoptada se verán inevitablemente abocadas a la clandestinidad. "Tratan de impedirnos trabajar, pero la prostitución no es delincuencia: yo pago impuestos, estoy totalmente integrada en la sociedad, he decidido ejercer esta profesión y me gano mi vida correctamente", declaró una de las portavoces del movimiento a la radio francesa.


En otro de los artículos de la batería de medidas propuesta por el Ministerio del Interior se indica que las prostitutas extranjeras que incurran en delito pueden sufrir la retirada de su permiso de residencia y ser reconducidas a la frontera.

La manifestación, primerprotesta nacional de este tipo desde 1975, cuenta con el apoyo de asociaciones de defensa de derechos humanos y del partido Los Verdes. Denis Baupin, su portavoz nacional, consideró, en un comunicado de prensa, que el Gobierno, "lejos de proteger a las víctimas del tráfico de prostitutas, las discrimina".