| La sanción para el empresario
que explota las instalaciones podría ser de 355.000 euros
Seis prostitutas fueron detenidas ayer por la Guardia Civil durante
un control de extranjería en un hotel que funciona como club de alterne
en Catarroja. Una treintena de agentes y un subinspector de Trabajo intervinieron
en la operación policial, que se desarrolló mientras 20 clientes
permanecían en el edificio.
J. MARTÍNEZ/J. A. M. (VALENCIA)
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Nos han cortado el rollo''. Estas palabras pronunciadas por una joven portuguesa
resumen el estado de ánimo de las cerca de 60 prostitutas que fueron
identificadas el miércoles por la noche en el complejo hotelero
Via Valentia de Catarroja, también dedicado al alterne.
El motivo de su disgusto no era otro que el control de extranjería
que realizaron una treintena de guardias civiles en la sala de fiestas
y en las 20 habitaciones del hotel, situado junto a la Pista de Silla,
donde unas 60 mujeres extranjeras venden su cuerpo a diario.
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Hoy no sacamos nada, nos estáis espantando a los clientes'', se
quejó la prostituta lusa mientras un agente de paisano de la Benemérita
comprobaba que su documentación se ajusta a la legalidad. La operación
policial, que se llevó a cabo sin ningún incidente de importancia,
se inició sobre las 23 horas y acabó a las dos de la mañana.
Mientras los guardias civiles identificaban a las prostitutas de Colombia,
Rumanía, Lituania, Portugal, Rusia, Brasil y Ucrania, entre otros
países, en el hotel dormían unas 20 personas. Algunas de
ellas no se enteraron de lo ocurrido.
Y es que las bellas extranjeras y los clientes alternan en la sala de fiestas
para luego, tras convenir un precio, subir a la cuarta planta donde se
ejerce la prostitución, mientras que en los restantes pisos se puede
alojar cualquier ciudadano.
Seis de las 59 mujeres (dos colombianas, dos rumanas, una brasileña
y una ucraniana) no tenían su documentación en regla, por
lo que fueron detenidas por una infracción a la Ley de Extranjería
y trasladadas en un autobús de la Benemérita a la Jefatura
Superior.
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Una actuación administrativa''
Cristóbal Fernández, abogado del gerente del local, manifestó su
indignación por lo que él considera "un excesivo despliegue
para una simple actuación administrativa''. Según fuentes
de la Inspección de Trabajo, la "simple actuación administrativa''
le puede suponer a la empresa que explota estas instalaciones, una sanción
de hasta 355.000 euros (59 millones de pesetas) por ejercer "una actividad
laboral sin el permiso preceptivo'' .
Las mismas fuentes señalaron que dos prostitutas reconocieron que
parte del dinero que ganaban ellas con las consumiciones de bebidas durante
el alterne "iba a parar a los bolsillos del dueño de la sala
de fiestas, lo que demuestra una supuesta connivencia''.
En la operación policial participaron agentes del Servicio de Información,
Grupo Rural de Seguridad (GRS), Equipo de Atención al Inmigrante
(EDATI), así como un subinspector de Trabajo que levantó acta
de la situación irregular de seis prostitutas. |