Por PABLO MUÑOZ
Se agruparon en la Asociación de Empresarios de Locales de Alterne (ANELA)y, se supone, no todos ellos tienen por qué ser necesariamente macarras
ni rufianes. Para que todos nos entendamos, se trata de los patronos de puticlú aunque
el término "locales de alterne" pretenda suavizar lo que todos
conocemos por tal, llámense wiskería, o motel, o bar de lenocinio.
Es igual. Lo importante, y a lo que íbamos, es que los dueños de
los puticlús han cursado oficialmente una invitación a diputados
y senadores para que conozcan de qué va el asunto, cómo funciona,
qué hay de horarios y honorarios. O sea, los macarras (por generalizar)
invitan al Congreso y al Senado a que acudan a los puticlús en la segunda
quincena de diciembre para mantener reuniones con ellos, con las señoritas
y hasta con la clientela. Así, con un par.
Pasen y vean sus señorías, valoren el género, tomen nota
y a ver si de una vez homologan el negocio con toda la legalidad que haga falta.
Los macarras (sigo generalizando) están dispuestos a darles a sus señorías
toda clase de facilidades "teniendo por descontado abiertas todas las puertas
a su discreción para poder mantener reuniones privadas, tanto con los
empleados, como con las señoritas alojadas, o la clientela".
Hala, que no les falte de nada a sus señorías, barra libre y reservado.
No sé cómo va a caer esta invitación entre diputados y senadores.
Lo mismo se lo toman con dengue y pasan, que se ponen a mogollón en cola
y hay hasta lesionados.
http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/20021208/opiniones/mesa.php