CATALUÑA / EL DEPARTAMENTO
DE INTERIOR TIENE CENSADAS UNAS 450 CASAS DE CITAS EN TODA LA
COMUNIDAD
La Generalitat quiere controlar el ejercicio de la prostitución en los locales de alterne
El fin es establecer unos horarios y dotar de mayor seguridad a profesionales y clientes
ENRIQUE FIGUEREDO
BARCELONA. La realidad social de la
prostitución empieza a imponerse a los poderes públicos. El
departamento de Interior de la Generalitat ha puesto en marcha el
que parece hasta ahora el intento más serio de regularizar la
actividad de los locales de alterne como paso previo a una
regularización del propio trabajo de las profesionales del sexo.
Fuentes del departamento de Interior
confirmaron a este diario que su titular, el conseller Xavier Pomés,
ha encargado a un gabinete técnico un estudio sobre cuál sería el
marco legal más apropiado para reglamentar la actividad de los
locales de alterne.Dicho estudio, que podría estar listo dentro de
un mes, deberá definir las posibilidades de la Administración
catalana de fijar unas primeras normas dentro de sus competencias,
entre las que ya se encuentran la seguridad e higiene en el trabajo
así como los horarios comerciales. La Direcció General de Jocs i
Espectacles será la encargada de coordinar los actuales trabajos.
Hace una semana, representantes de Anela, la única asociación
española que agrupa a los propietarios de casas de citas,
mantuvieron una reunión con el conseller Pomés durante la que una
parte y otra expuso sus necesidades y puntos de vista. El presidente
de Anela, el empresario valenciano Pablo Mayo, explicó a EL MUNDO
que está «muy orgulloso» de la actitud de la Generalitat ya que
«reconoce una necesidad social». Mayo cree que está frente al
«acontecimiento histórico» que permitirá a los locales de alterne
salir del «submundo» en el que a veces están sumidos.
Fuentes de Interior explicaron esta semana que la intención de la
Generalitat no es, por ahora, regularizar la prostitución «pero
puede ser un camino, por algún lado hay que empezar». El Gobierno
catalán está convencido de que dar un marco legal a la actividad que
desarrollan estos locales «evitará abusos y hará más difícil el
acceso de las mafias». A más largo plazo, según las mismas fuentes,
podría lograrse paulatinamente eliminar o atenuar la prostitución
callejera.
Fijar unas normas
Desde el departamento de Interior se cree que la futura reglamentación ayudará a dotar de seguridad a profesionales y clientes. Se tiene, por ejemplo, la intención de fijar horarios que garanticen el paro de la actividad el tiempo suficiente para limpiar e higienizar los locales, ya que se da la circunstancia de que algunos se mantienen abiertos las 24 horas del día.
Dentro de estos trabajos preparativos de la Generalitat, se ha
elaborado ya un primer censo de los locales de alterne existentes en
Cataluña. El número ronda los 450 establecimientos, aunque Interior
admite que probablemente «son más».
Las aspiraciones de Anela pasan por dotar a los locales propiedad
de sus asociados de un epígrafe específico de su actividad. En la
actualidad, estos establecimientos abren sus puertas con licencias
de bar, restaurante, sauna o masaje y con ellas operan de «forma
alegal», señalaron fuentes de la Generalitat. «Nosotros nos sentimos
legales porque estamos al corriente de nuestras obligaciones con la
Administración pero en cambio en nuestras licencias no queda
reflejada nuestra auténtica actividad», explicó el presidente de
Anela.
El departamento de Interior va a mantener contactos con el
Gobierno central y con los ayuntamientos catalanes, especialmente
con el de Barcelona. El Consistorio barcelonés está también
estudiando la confección de una nueva norma de usos de locales de
pública concurrencia que recoja la actividad de los locales de
alterne.Recientemente el Ayuntamiento de Barcelona consiguió el
cierre de uno de ellos, Bailén 22, aduciendo que la actividad que en
él se desarrollaba no se correspondía con las licencias que poseía,
como eran las de gimnasio, sauna y masajes.
Actualmente hay en los juzgados una denuncia contra el
Consistorio barcelonés, pendiente de ser admitida a trámite, instada
por un grupo de vecinos de otro local, New Aribau.
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