Informa Marita Martín
Madrid, 23-12-03
La red introducía en España mujeres, en su mayoría
procedentes de Rumania, para explotarlas sexualmente utilizando "todo
tipo de represalia, así como la falsificación de documentos" y
las intimidaba con amenazas "contra su vida y su familia
Sesenta y una personas, entre ellas varias sudamericanas, durante dos
operaciones contra redes ilegales de prostitución y trata de blancas
en España, anunció este martes la policía española.
La primera operación tuvo lugar en la región de Castilla
y León, en el centro de España. Treinta personas, de nacionalidad,
rumana y brasileña, fueron detenidas por estancia ilegal y once
por los delitos de asociación ilícita y violación
de los derechos de extranjeros, entre otros. La red introducía
en España mujeres, en su mayoría procedentes de Rumania,
para explotarlas sexualmente utilizando "todo tipo de represalia,
así como la falsificación de documentos" y las intimidaba
con amenazas "contra su vida y su familia", según un
comunicado de la policía.
Las mujeres eran vendidas a una red de clubes de alterne, dirigidas por
un español, en Avila, Salamanca y Zamora, por un precio mínimo
de 2.000 euros. La organización se quedaba con todo el dinero
que las mujeres ganaban con su labor. Los miembros de la organización
atraían a sus compatriotas de Rumania engañándolas
con falsas ofertas de trabajo en España. La red se pudo desmantelar
gracias a una denuncia interpuesta por dos de las víctimas de
esta organización.
Una segunda operación fue llevada a cabo en el noreste de España,
en Cataluña, tras el testimonio de una boliviana víctima
de una red de tráfico de mujeres originarias de América
Latina. Veinte personas fueron detenidas, de las que nueve, españoles
y rumanos, eran responsables de la organización, así como
once mujeres colombianas, bolivianas y paraguayas. Según la denuncia
interpuesta por la víctima, las mujeres también eran atraídas
a España con promesas de trabajo, pero luego eran obligadas a
prostituirse en un club denominado Migjorn.