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Los clubes de alterne intentan lavar su imagen. Diario de Sevilla

La Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne (Anela) reclamó ayer al Gobierno que regularice la situación de los establecimientos y que este tipo de bares sean reconocidos como una "actividad hostelera específica" para que sus clientes acudan a estos lugares con garantías y sin sobresaltos.

El presidente de Anela, Pablo Mayo, tras la primera asamblea general de esta asociación celebrada en Sevilla, explicó en rueda de prensa que han celebrado una reunión con el delegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado, a quien manifestaron su preocupación por las irregularidades cometidas en estos locales por las Fuerzas de Seguridad.

Criticó los "abusos de poder" que se cometen en estos lugares de alterne, unos 2.000 en toda Andalucía, y hasta dónde, según dijo, los agentes acuden dando "una patada en la puerta" en una propiedad privada y sin contar con un mandato judicial para ello, lo que, en su opinión, supone un atentado contra el Estado de Derecho.

Explicó que el negocio de los clubes de alterne genera una actividad económica de unos tres billones de pesetas en españa, en dónde existen unas 300.000 prostitutas, y reiteró la necesidad de que las mujeres que trabajan "voluntariamente" queden integradas fiscalmente en el régimen de autónomos, que paguen sus impuestos y tengan acceso a los mismos derechos que los trabajadores por cuenta propia.
El responsable de esta asociación, que trata de limpiar la imagen de un sector que consideran al margen de actividades de explotación sexual de mujers, de menores y de tráfico de drogas, subrayó además la necesidad de que los clientes sepan que pueden acudir a nuestros establecimientos con todas las garantías y sin problemas.
Para lograr este objetivo, los asociados a esta organización empresarial contarán con una identificación en sus locales y con un distintivo que asegure al cliente las garantías del servicio, una iniciativa que encaja con los denominados "sellos de calidad", según explicó Mayo.

Este representante empresarial resumió además de "las reglas de oro" de esta organización, que resumió en "no a las drogas, no a la obligación (de prostituirse) y no a los menores", y anunció que, dentro de su labor de denuncia y lucha contra la competencia ilegal en la calle o locales no habilitados, se personarán como acusación particular en los casos de presuntas irregularidades.

El representante del sector de establecimientos de alterne explicó además que normalmente el empresario no mantiene una relación laboral con las chicas, que se eligen para el trabajo "sin distinción de raza ni edad", y que son ellas las uqe establecen la tarifa con el propio cliente, si bien deben pagar al empresario por su estancia en los clubes.
Insistió asimismo en su apuesta por la "transparencia" del sector y recordó las propuestas de asociación para ejercer la actividad de los locales tanto en el ámbito de atención jurídica como en el plano sanitario, en el que prevén crear una tarjeta sanitaria en la que quedará constancia del historial médico de cada una de las empleadas en los locales.