N O T I C I A S

La profesión más antigua se moderniza. El Mundo

Los dueños de clubes de alterne están decididos a regularizar la situación de sus establecimientos y a diferenciarse de "esa extensa amalgama de tugurios que operan al margen de la ley y donde se ejercen actividades de todo tipo". Para ello, se han asociado. Sus "reglas de oro" son "no drogas, no menores y no mujeres en contra de su voluntad".

Para que quede claro que el local cumple con estos principios, quieren colocar una placa identificativa, que actuará de "sello de calidad", en cada uno de los locales de la Asociación Nacional de Locales de Alterne (Anela).

A medio plazo, piensan instaurar "la tarjeta sanitaria Anela donde quedará constancia del historial médico de cada trabajadora, aportando así un inmejorable sistema de control de cada particular", según se recoge en los objetivos que difunde en Internet esta asociación, que celebró en Sevilla su primera asamblea andaluza.
Estos empresarios sostienen que no tienen ninguna relación laboral con las chicas que alternan en sus clubes. En sus establecimientos, tienen discotecas o bares de copas y hoteles. Ellos, simplemente, le alquilan la habitación a la prostituta.

"Si ellas quieren alquilar su cuerpo a un cliente en sus habitaciones, nosotros no queremos participar de ello, somos independientes de esas relaciones. Nos dedicamos a vender copas y cobramos por la estancia en el hotel", explicó el presidente de Anela, Pablo Mayo.

Sostienen que tampoco tienen nada que ver con las tarifas que cobran las prostitutas. "Ellas vienen y se van cuando quieren, son libres. Ella son las que establecen sus tarifas", aclaró Mayo.
Esta asociación propone que las prostitutas puedan disponer de un epígrafe específico dentro del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) en el régimen de autónomos, que paguen sus impuestos y tengan los mismos derechos que los trabajadores por cuneta propia.

También quieren erradicar las mafias y la prostitución en la calle. Para ello, "denunciarán la competencia ilegal que , en la calle o en locales no habilitados, no da garantías de seriedad, seguridad e higiene que estos establecimientos precisan".
"Esta es la profesión más antigua y no va a desaparecer. Lo mejor es regularla", defienden.
Estos empresarios reconocen que este negocio mueve mucho dinero. Según sus cálculos, unos tres billones de pesetas en toda España, donde unas 300.000 mujeres, casi todas extranjeras, ejercen la prostitución. En Andalucía, puede haber unos 2.000 prostíbulos, de los que sólo una veintena está asociado.

Actividad hostelera
Para controlar este negocio, quieren que los clubes sean reconocidos como una actividad hostelera específica. "¿Que tenemos que pagar más impuestos?, pues vale, mejor", sostiene Mayo.
También quieren acabar con "esa puerta falsa" para quedarse en España que usan algunas prostitutas inmigrantes, que consiste en denunciar al dueño del club por retenerlas en contra de su voluntad. "Suelen ser mentira, pero lo hacen para conseguir la residencia".
Pero la jornada de ayer de Anela dio mas de sí, ya que sus responsables se reunieron con el delegado del Gobierno de Andalucía, José Torres Hurtado. Estos empresarios le plantearon sus quejas contra algunas actuaciones policiales.

Y es que los dueños de clubes de alterne se sienten acosados por la policía, especialmente en Andalucía. Denuncian que están hartos de los repetidos e injustificados registros a sus locales. "La policía está usando la ley Corcura, la de la patada en la puerta y está abusando de su poder", denunció Mayo.
De hecho, en Granada esta asociación ejercerá la acusación popular contra varios policías por una redada en el club Lady de Atarfe.

"La reunión con Torre Hurtado ha tenido dos perfiles, uno más duro y otro más relajado porque el delegado del Gobierno apuesta por nuestro proyecto de no a las drogas, no a las mujueres obligadas y no a los menores en estos establecimientos".